Por: Andrés Arreola // Imagen: @PUMASMX

Este domingo 17 de abril al medio día, los universitarios recibían a Rayados en la cancha del Estadio Olímpico Universitario para disputar su encuentro correspondiente a la Jornada 14 de Liga MX. Los de Lillini llegaron ocupando la posición 13 y buscando repechaje, mientras los de Monterrey llegaban con cuatro encuentros sin perder y en la cuarta posición general.

ALINEACIONES

ACCIONES

El encuentro comenzó lento; el calor y sol se apoderaron del Olímpico Universitario. Con el balón, Rayados fue superior y consiguió más llegadas claras y remates sobre Alfredo Talavera. Pumas, por su parte, se quedaba cerca intentando potentes y precisos tiros de larga distancia que el arquero rival se encargaba de detener sin mayor complicación.

Después, casi al finalizar el primer tiempo y cuando parecía que el empate predominaría hasta el descanso, sin polémica, situaciones raras o extraordinarias, el VAR decidió expulsar a Juan Ignacio Dinenno al 45+3′ por un ‘pisotón’ que parecía natural y producto de la inercia de la jugada. La interpretación fue totalmente contraria y Pumas se quedó con diez antes del medio tiempo.

SEGUNDA PARTE

Los últimos 45 minutos del partido comenzaron con los mismos 21 jugadores que culminaron la primera mitad, a pesar de la diferencia numérica.

Pumas, tácticamente, se replegó y aglomeró a sus 9 jugadores de campo al rededor del área defendida por Talavera. Rayados, por su parte, parecía estar tranquilo, sin prisa y acercándose lentamente al área contraria. En un punto, llegaron a asediar el área universitaria con tiros, centros y tiros de esquina, generando mayor peligro. Se asomaba el gol regio a partir del minuto 70′.

Minutos después, con la misma inercia del encuentro, Talavera comenzaba a convertirse en factor con tantas atajadas; incluso Mozo llegó a sacar un remate prácticamente en la línea de meta pero los de Vucetich no ejercían correctamente la ventaja numérica.

Fue hasta el 79′ que Maxi Meza sacó un zapatazo lejano desde el borde frontal del área grande, que se estrelló en el poste derecho y se paseó por la línea de gol hasta ser despejado por Alan Mozo. Casi rompen el cero con un gol de otro partido, pero nada se movía. Tardaron casi 80 minutos en competir ante los auriazules.

Poco tiempo después, cuando parecía que el empate se convertiría en tres puntos para Rayados, por ser la nómina más cara de la liga contra la antepenúltima de mayor valor (y que jugó 45 minutos con uno menos), fue Pumas y fue Corozo quien rompió el cero al 90′, para dejar claro que este equipo está hecho de algo distinto, sacando el resultado con todo y contra todos, apelando al futbol y nada más.

Por si faltara algo y con cuatro minutos añadidos, Corozo firmó su doblete al 93′ cuando un despeje dejó a Rayados parado de la peor manera posible y en un mano a mano de dos atacantes universitarios contra el arquero Rayado, terminando en gol para firmar el 2-0 final.

Con dos torneos simultáneos, siendo finalistas de CONCACAF, con un delantero menos durante medio partido y con dos nóminas contrastantes, Pumas apeló a la garra, a la raza y espíritu y hoy continúa en la pelea por la Liga BBVA MX, demostrando que son más que nombres y un plantel. Se juega con amor y garra única por los colores azul y oro.

Con este marcador y al momento, Pumas escala hasta la séptima posición con 19 puntos, mientras Rayados se estanca en la cuarta posición arriesgando su pase directo a Liguilla, con 22 puntos totales.