Ciudad de México. – La Selección Mexicana Sub-23 venció 5-3 en penales a su similar de Honduras para hacerse con su octavo título correspondiente al Preolímpico de CONCACAF. El equipo de Jaime Lozano logró venir de atrás para empatar el marcador e imponerse desde los once pasos.

El partido

En el primer tiempo se propuso intensidad por parte de ambos equipos, pero el balón se mantuvo lejano a las áreas. Una buena cantidad de faltas provocó que el juego ofensivo se estancara en intentos de posesión larga que no conllevaban mayor profundidad.

México se hizo con el control del balón y Honduras buscó sorprender con verticalidad, pero la jugada más importante del primer tiempo fue la lesión del capitán catracho. Denil Maldonado tuvo que salir de la cancha en camilla al 28′ después de un choque con José Juan Macías.

El ariete rojiblanco estuvo cerca de abrir el marcador al igual que Roberto Alvarado. No obstante, la puntería no se puso de lado de la escuadra tricolor y el descanso llegó sin goles. Posterior al entretiempo se hicieron ajustes en ambos equipos y el juego entró de lleno en una etapa distinta.

México mostró mayor iniciativa en ataque, pero la contundencia seguía sin aparecer. Al 55′ y 59′ hubo un par de llamadas de atención para la defensa tricolor que Sebastián Jurado resolvió con tres atajadas fundamentales. Sin embargo, el jugador de Cruz Azul poco pudo hacer para evitar el gol hondureño al 72′ después de un disparo de larga distancia que Edwin Rodríguez mandó al fondo.

Parecía que los catrachos pasarían a defender la ventaja, pero al 78′ cometieron un error en la salida que acabó con un penal a favor de México. José Juan Macías, quien recibió la infracción, se encargó de convertir el empate que encaminó el partido a tiempo extra.

Con treinta minutos por delante, el encuentro entró en un constante ida y vuelta que provocó oportunidades claras de cada lado. Nuevamente la falta de puntería condicionó a la escuadra azteca, mientras que Jurado continuó como pilar de la supervivencia mexicana.

Posteriormente el cansancio se convirtió en un factor y los penales empezaron a lucir como inevitables. La cantidad de faltas volvió a influir en el ritmo del encuentro para mal y eso generó que se determinara al campeón desde los once pasos.

Juan Carlos Obregón falló el primer cobro hondureño y Johan Vásquez lo aprovechó para adelantar a México. Posteriormente nadie erró y el equipo de Jaime Lozano se impuso 5-3.