Por Pedro Ramos

Un partido relativamente interesante por el “morbo” que levantó, pues ambos clubes llegaban con malas rachas, bien dice el dicho: “Siempre hay un roto para un descosido.”

Desde el primer minuto, se notaron las similitudes tácticas de ambos clubes. Tanto rayos como camoteros salieron a este partido buscando no perder. Parecía que para José Guadalupe Cruz y Juan Máximo Reynoso, la victoria no era tan importante como evitar seguir perdiendo puntos.

Pasó media hora para el olvido, y no por el mal fútbol, si no también por todas las impresiciones que mostraban ambos clubes, las malas salidas de los porteros y los pases sin ‘tino’.

Al 39′, la red necaxista tocó por primera vez el esférico, luego de un tiro potente de Omar González que fue desviado por Julio González, de Necaxa. Poco antes del final de la primera mitad, el Club Puebla se ponía en ventaja ante unos Rayos que nada más no veían como cambiar.

Terminó el primer tiempo, comenzó el segundo, y el marcador continuó con la ventaja visitante. Al puritito estilo de Juan Máximo Reynoso, el Puebla defendió a muerte y le sirvió.

Hace 1 semana, los Enfranjados cayeron con un gol en el primer tiempo y en contra de 11 defensores, ahora, el Puebla marcó en el primer tiempo y defendió con 11 para llevarse los 3 puntos del Estadio Victoria.

El Puebla sigue pensando en clasificar a la fiesta grande, gracias al bendito repechaje que se implementó esta temporada. Por su parte, Necaxa acumula 6 partidos con derrota, algo preocupante para los pupilos de José Guadalupe Cruz.