Por: Karla Ojeda

En pos de la situación racial que se ha suscitado en Estados Unidos, el mundo deportivo fue escenario de diversas protestas, en donde, jugadores, jugadoras y atletas, se unieron para manifestar su inconformidad ante las injusticias sociales.
Aunque el deporte se ha visto como un asunto de entretenimiento y recreación, éste es parte de la formación socio-cultural que influye en la identidad, movilización colectiva, y la apropiación del espacio público.
Por lo que su interacción entre la esfera deportiva con los problemas sociales no son un caso aparte, ya que los deportistas como actores en una organización estructurada entorno a un equipo o actividad, crean un impacto a través de la influencia que ejercen como símbolos de pertenencia, siendo un espacio perfecto para exponer las inconformidades de su contexto político-social.
A pesar de que las manifestaciones son temas polémicos para algunas ligas y organismos deportivos, los atletas se han mostrado como movilizadores sociales y voces de lucha a lo largo de la historia.

Juegos Olímpicos
Durante los Juegos Olímpicos, México 68, Tommie Smith y John Carlos se manifestaron durante la ceremonia de premiación en los 200 metros, al levantar su puño con un guante negro, símbolo del Black Power, en forma de protesta por los derechos civiles de los afroamericanos en su país.
Sin embargo, los dos atletas norteamericanos fueron suspendidos del equipo estadounidense y excluidos de la Villa Olímpica. Mientras que el australiano, Peter Norman, fue reprendido por simpatizar con la protesta.

NBA | WNBA
Antes de las últimas protestas por el caso de George Floyd, Breonna Taylor y Jacob Blake, donde se unieron jugadoras y jugadores de la NBA y WNBA. En el baloncesto las muestras de lucha contra el racismo han sido en repetidas ocasiones.
Dado que en 2012, Dwyane Wade, LeBron James y varios miembros del Miami Heat, vistieron una sudadera con capucha antes del partido contra los Detroit Pistons como símbolo de justicia ante el caso de Trayvon Martin. Otro acontecimiento que involucra al King James, fue el suceso de 2014, cuando vistió una camiseta con la leyenda “I Can´t Breathe” en referencia a las últimas palabras de Eirc Garner.
Asimismo, la jugadora, Ariyana Smith, en el mismo año entró a la cancha con las manos levantadas, símbolo del “hands up, don’t shoot”, y se recostó en el suelo durante cuatro minutos y medio para similar las horas 4 horas y media en las que el cuerpo de Michael Brown permaneció en una calle después de recibir un tiroteo por parte de la policía.

NFL
Una de los sucesos más representativos para el movimiento antirracista fue en 2016, cuando previo a un partido, Colin Kaepernick se arrodilló durante el himno de Estados Unidos para protestar contra la brutalidad policíaca. No obstante, antes de proceder a esta muestra, el exquarterback comenzó sentado en la banca de su equipo mientras sonaba el himno nacional.
A pesar de que esta acción le costó el veto de la NFL, diversos jugadores se sumaron a la demostración en apoyo a la causa. Este símbolo de protesta, se sigue replicando entre los diversos deportistas para denotar su molestia contra la injusticia racial.

Fútbol
En el balompié las protestas mundiales no se quedan atrás, aunque la MLS recientemente suspendió la séptima jornada de la liga por el caso de Jacob Blake; a inicios de año la Bundesliga se sumó a las muestras de apoyo en contra del racismo, donde vimos a Marcus Thuram celebrar sus goles con la rodilla en el césped y a Jadon Sancho levantar su camiseta para mostrar un mensaje con el “Justice for George Floyd”.
Mientras que en México el silbante, Adalid Maganda, se unió al movimiento antes de iniciar el partido entre Cruz Azul y Toluca, en la Copa GNP. El colegiado se arrodilló brevemente en muestra de solidaridad, debido a que en el pasado sufrió racismo por parte de la Comisión de Árbitros.
Otro de los sucesos más precedentes fue el de, Megan Rapinoe, que previo al juego de la selección estadounidense ante Holanda, la ganadora del premio The Best de la FIFA decidió arrodillarse durante el himno nacional, siendo la primera mujer blanca en hacerlo. Situación que molestó a la US Soccer y prohibió este tipo de manifestaciones. Sin embargo, Rapinoe siguió con su demostración, sin cantar y poner la mano en el pecho.