Por: Ulises Antonio Hernández Garcia

El club América se encuentra en una gran disyuntiva ya que no se sabe a ciencia cierta que pasara con el jugador ecuatoriano, acusado de violencia doméstica donde como se sabe el escandalo hizo eco en las altas esferas del club  que decidirían el futuro del futbolista, claro está que el técnico Miguel el “piojo Herrera” quiere seguir contando con los servicios del ecuatoriano a pesar de lo sucedido donde Ibarra ha sido pieza clave en su esquema desde que regreso al conjunto de Coapa.

Es una situación compleja tanto para el jugador como para el club, que busca mantener sus valores éticos que rigen dentro de una institución deportiva tan grande como la del club América, los rumores indican que podría irse a préstamo al conjunto del Atlas que ya había tenido interés anteriormente en el extremo del conjunto americanista.

Un caso similar a este se suma el del futbolista argentino Sebastián Villa del club Boca Juniors, donde la novia declaro y mostro fotografías de las agresiones del futbolista hasta el momento el equipo pampero no se ha pronunciado al respecto sobre el caso.

La gran contrariedad que se muestra en estos casos es de llamar la atención ya que se interponen los valores de los clubes que por natura deben de tener, y por el otro los intereses económicos que conlleva tener a un futbolista envuelto en ese tipo de escándalos, no se puede obviar una situación así y tanto como el futbolista y el club inmiscuidos deben cortar la relación laboral de una manera mutua no solo por imagen sino por sentido común y ética.