Después de 66 dias, 18 horas y 15 minutos para que la pelota rodara nuevamente: la espera ha terminado.

Desde el pasado mes de Marzo cuando el viejo continente frenó todas sus actividades no esenciales incluidas el deporte; aunque el futbol es lo más importante de las cosas menos importantes como dijera Jorge Valdano.

Los estragos del corona virus han efectuado muchas muertes en los 5 continentes; el mundo por completó se paralizo, todos guardados en sus casas, en nuestro país también pasó o casi; el intento fallido cobrará muchas vidas lamentablemente.

Fueron días difíciles en el mundo, el deporte se vio afectado; pero jamás perdimos la esperanza; pero si de algo estamos seguros es que nada será como antes.

El futbol volvió, todos nos despertamos con una ilusión; como si nuestra selección fuese a disputar la final de la copa del mundo; porque al final de cuentas el deporte así cómo la vida son un ejemplo de lucha y determinación, el silbatazo inicial.

Haberlo escuchado es cómo tener el éxtasis de conseguir eso que siempre que has querido, que has añorado; la espera de todo una vida en un momento único e irrepetible que pasará a la posteridad.

Alemania ha dado un ejemplo de como regresar a la normalidad gradualmente; las medidas sanitarias en la cancha se han visto; festejos sin abrazos, periodistas a distancia con sus micrófonos; los banquillos de los futbolistas separados y las butacas del estadio vacías; el escenario esta vacío solo quedan el recuerdo de las cosas, ese que al final de cuentas determina cuando determina cuando algo va a merecer la inmortalidad o será olvidado en la noche de los tiempos; pero no creó que jamás olvidemos esto.

Todo va a estar bien al final. Si no está bien, no es el fin.

John Lennon