Por: Francisco Rodríguez

Un 8 de julio de 2014, Brasil respiraba esperanza, Brasil soñaba, Brasil sentía que el objetivo estaba cerca, pero llegó una aplanadora llamada Alemania, que en 6 minutos sé encargó de destrozar absolutamente todo y encaminarse a levantar la Copa del Mundo.

El estadio Mineirao en Belo Horizonte abría sus puertas para un choque de colosos, el anfitrión y favorito Brasil se enfrentaba a la competitiva Alemania que venía de elimanar a Francia, la mesa estaba servida para ver, el que se consideraba sería el partido más atractivo del mundial, una revancha del 2002.

Tras 11 minutos transcurridos, Alemania se puso en ventaja con gol de Müller y a raíz de la anotación, el fantasma del fracaso de 1950 se aparecía en la cancha, Brasil estaba perdiendo en  la antesala de la final de la Copa del Mundo, su Copa del Mundo.

Los 6 trágicos minutos llegaron, Alemania era dominador total y al minuto 23, Klose puso el segundo gol para los alemanas y así, logró convertirse en el máximo goleador de la historia de los mundiales, superando a Ronaldo.
Apenas pasó un minuto cuando Kroos ponía el tercero en el marcador, Brasil se desvanecía, Brasil perdía el sueño.
2 minutos después, Kroos sella su doblete y ponía el marcador 0-4, la tragedia brasileña empezaba a llegar a niveles impensados, el anfitrión se estaba despidiendo en la antesala, humillado.
Los alemanes no frenaron y al 29′ Khedira puso el 0-5, Alemania firmaba su presencia en la final del mundial.

El segundo tiempo fue de trámite, Brasil buscó de forma desesperada acortar distancias, pero los goles cayeron en su arco, al minuto 69, Schürrle colocaba el 0-6 y el silencio en el estadio era escalofriante, pero no conforme con eso, 10 minutos después, al 79′ el mismo Schürrle ponía el 0-7, el histórico séptimo gol en contra de Brasil, que, de forma estrepitosa, se despedía de su mundial.
Sobre el final del juego, Oscar anotó el gol que finiquitó el juego, 1-7 histórico en la semifinal del mundial, la revancha estaba consumada.

Así pues, Brasil vio como le despedazaron el sueño de ser campeón como local, el maracanazo de 1950 había sido superado, 1-7 histórico, 1-7 imborrable, 1-7 para la memoria, 1-7 como uno de los resultados más sorpresivos de la historia, 6 minutos que encaminaron a Alemania a su tetracampeonato.