deportes201909181

Comenzaba una nuevo milenio en el mundo; cambios en todos los contextos empezaban a tomar mas realce; en México no seria la excepción, y en el deporte de nuestro país, que por décadas siempre fue liderado por hombres, y con unas cuantas mujeres siendo estandarte del deporte nacional como Enriqueta y el encendido de México 68.

Corría el año 2000; los Juegos Olímpicos se llevarían a cabo hasta el otro lado del mundo, el país de Steve Irwins: Australia; Sidney 2000 tenia una cita con el deporte mexicano, marcando un antes y un después.

Soraya Jiménez Mendivil nacio en el Estado De Mexico en 1977, desde joven le gustaba practicar deporte, el básquetbol por ser el deporte de la familia, pero con los años le encontraron habilidades para la haltereofilia.

Asi se fue abriendo paso desde Olimpiada nacional, pasando por juegos centroamericanos hasta conseguir en 1999 en Atenas su boleto a la máxima justa que cualquier deportista anhela algún día llegar a ella: Las Olimpiadas.

La Noche de 18 de Septiembre del 2000 todo el pueblo mexicano estaba expectante (ademas de la diferencia de horario) de la televisión por canal 7 viendo como una MUJER SE CARGABA EL PAÍS A SUS HOMBROS.

Soraya cargó 222.5kg sobreponiéndose a la coreana que era la favorita, el podio lo tenia seguro la mexicana, cargo su segundo envión por unos momentos, después de eso salto de felicidad; la medalla de Oro era para nuestro país.

El himno nacional Mexicano se hizo sonar en el Centro de convenciones y exposiciones de Sidney; todo un país viendo a la primer mujer en darle una medalla de oro a nuestra delegación mexicana.

Desde Los Ángeles 1932 hasta Montreal 1996 195 mujeres habían pasado sin obtener la distintiva dorada; hasta que llegó Soraya a abrir el camino, que luego le seguiría María Del Rosario Espinosa en Beijing 2008.

Soraya falleció en “la miseria” el 28 de marzo de 2013, pero su legado siempre nos quedará en el deporte mexicano.

“Tengo la oportunidad de vivirlo todos los días, la gente no lo olvida, la gente siempre está ahí, me saluda, me felicita”