En una noche donde la temperatura empezaba a descender en la sultana del norte, el equipo de Tigres buscaba remontar un resultado adverso que traían del Salvador.

Todo comenzaba bien en la cancha y en la tribuna, el equipo se conectó rápido y al minuto 9 Enner Valencia recibe un pase de Gingac para abrir el marcador y así dar un golpe anímico para comenzar a tomar el control de la eliminatoria.

Los minutos siguientes fueron de completo dominio felino y al 17 André anotaba su gol 121 en el futbol regiomontano para poner su nombre una vez más en la historia empatando el record de Humberto Suazo.

La intensidad que bajaba de la tribuna a la cancha exploto aún más al minuto 23, después de una falta sobre Enner Valencia dentro del área, el francés toma el balón para conectar su gol 122 y desatar la algarabía del público que veía cerca la calificación a los cuartos de final de un torneo donde el equipo sigue sin dar el golpe final.

La temperatura bajaba y con ella parecía que la concentración con la que salieron también, ya que al minuto 33 una falta fuera del área, la defensa felina pierde la concentración y la viveza del Alianza con un madrugete de Portillo dejó solo al jugador visitante frente a Nahuel Guzmán para anotar el primer gol de los salvadoreños. Un golpe duro para Tigres llegó al casi finalizar la primera parte cuando en un tiro de esquina en un balón prolongado por el área le queda de nuevo a Portillo y nuevamente venció el arco felino al minuto 42.

Con este marcador dejaba eliminados del torneo momentáneamente a los de San Nicolás; todo se veía gris para los comandados por Ferretti ya que tenía una cómoda ventaja jugando de local, comenzó a dejar escapar esta misma, y asi finalizó el primer tiempo.

La segunda mitad fue un vendaval del equipo felino con llegada tras llegada, donde tenían un control total del juego ante un rival que solo buscaba una contra para liquidar la serie y obligar a los locales a anotar 2 goles más. Parecía que no llegaría el tan anisado gol que devolviera la calificación al cuadro universitario, así que el técnico local puso todo su arsenal disponible para tratar de revertir el resultado global. Retiró de la cancha a Carlos Salcedo y Jordan Sierra para dar entrada a Julian Quiñones y Eduardo Vargas.

Con la entrada de los dos atacantes mas todo el arsenal ya conocido de Tigres, parecía cuestión de tiempo para que lograran dar la vuelta al resultado, sin embargo los minutos pasaban y llegada tras llegada no se lograba concretar ninguna de las oportunidades generadas.

Todo parecía indicar que este sería un fracaso más para el equipo felino, ya que el gol necesario no se hacía presente. Llegaba el minuto 90 y el árbitro agregó 4 minutos que parecían muy cortos e insuficientes para Tigres y una eternidad para el Alianza.

Las esperanzas e ilusiones asi como el tiempo parecían llegar a su fin y una vez más se quedarían en la lucha por un título internacional. Finalmente el minuto 93 se hace presente y con una falta fuera del área cargado del lado derecho el chileno Eduardo Vargas toma la bola, todo Tigres estaba en el área incluido el portero felino Nahuel Guzmán, quien hacía movimientos entre los defensas para tratar de encontrar una mejor posición de remate. Vargas coloca el centro a la altura del punto penal que parecía iba puesto exacto al jugador menos esperado para rematar.

Todos los presentes en el estadio Universitario se quedaron sin aliento por unos segundos, al igual que los aficionados que lo seguían por televisión, al ver el balón volar al área y ver como se levanta Nahuel Guzmán para rematar un centro que salió directo hacia él y conecta de manera precisa para vencer al portero de Alianza y resucitar a un equipo de Tigres que estaba eliminado y resignado a un fracaso más.

La emoción del momento no se podría explicar fue un grito que salió del alma, al unísono las más de 30mil personas que se hicieron presentes en el estadio esa noche creyeron como en el pasado. Una vez más el volcán hizo erupción como hace muchas noches no lo hacía,y con un marcador global de 5-4 Tigres avanzó a la siguiente ronda de este torneo.

Nahuel se volvió el héroe, después de semanas complicadas, polémicas, de bajas y momentos complicados y de presión para toda la plantilla pero también para el arquero argentino y a pesar de todo, lo volvió a conseguir, al igual que en 2015 para obtener el 4to titulo, o en 2016 para alterar el festejo del América en su centenario y como en la liguilla del 2019 donde fue inbatible y ayudó a su equipo a levantar la 7ma; Nahuel nuevamente fue el héroe, pero en la portería contraria, ya que dió el gol que devolvió la vida que tanto necesitaba al equipo.

El mayor reflejo de la emoción del gol se ve al ver a jugador corriendo para abrazar a sus compañeros pero segundos después despertó la emoción de todo lo que entrega por el equipo, cuando va y corre para abrazar a los aficionados que quedaron frente a él, entregados por el gran momento que les hizo vivir en el recinto.

Al final del día, a este personaje se le puede amar u odiar, se le puede recordar por sus aciertos, errores, polémicas o acciones a favor de una mejor sociedad, pero Nahuel corrigió el camino que empezó tranquilo para los Tigres, pero que se complicó a lo largo de toda la serie y el 26 de febrero quedó marcado por llevar a su equipo a la siguiente fase con su labor ahora en ambas porterías de la cancha.

La ronda de cuartos de final no será tampoco nada sencilla para los felinos ya que se enfrentarán al NYC FC sin embargo ahora tanto aficionados como jugadores saben que no se bajan los brazos por conseguir el resultado hasta que el árbitro no silbe el final del partido.