Todo le salió mal al Atlas en su debut como local en el Torneo Clausura 2020. Derrota en casa por la mínima diferencia ante Puebla, aún y cuando la posesión y dominio fue total para los rojinegros y que La Franja jugó con un hombre menos más de 40 minutos; además apareció el grito homofóbico en repetidas ocasiones, por lo que el encuentro fue suspendido un par de veces. Todo eso hizo que la noche fuera una vergüenza para los atlistas.

El polémico grito de “Eeeh puto” volvió a sonar en un estadio del futbol mexicano. El Atlas vs Puebla se detuvo después de la segunda llamada de atención de los silbantes y los jugadores se tuvieron que ir a las bancas.

Ante esto, Hugo Nervo, capitán de los rojinegros, se aproximó a la Barra 51, principal grupo de animación del conjunto tapatío para pedirles omitir esta conducta nociva.

Ambas notificaciones y la solicitud de Nervo parecían haber funcionado, pues en los siguientes despejes de Vikonis no se volvió a escuchar el grito homfóbico, hasta que al minuto 99, se volvieron a presentar estos actos discriminatorios y ofensivos.

Primera llamada y nada, segunda llamada y pausa de dos minutos, tercera llamada y pausa de cinco minutos, cuarta llamada, amenaza de veto para el estadio Jalisco. La Fiel no aprendió y el grito homofóbico apareció en repetidas ocasiones, por lo que puede haber consecuencias y el próximo partido de Atlas como local podría ser a puerta cerrada.